El mundo está lleno de historias curiosas. Pues hoy vamos a traer una de esas historias a nuestro blog.
Conocen a los jóvenes indonesios del internado de Liboryo de la ciudad de Kediri. Seguramente que pocos o nadie habéis escuchado nada acerca de estos jóvenes. Nosotros hasta hace unos días tampoco sabíamos nada.
Pues bien, los adolescentes de este colegio tienen una peculiaridad, y es que pasan sus ratos libre jugando al fútbol. Quizá eso no sea nada nuevo, pero ellos juegan al fútbol con un coco.
Si lo del coco no os ha parecido interesante os daremos el último de los detalles que hacen de esta historia, un relato peculiar. El coco está en llamas, ardiendo, envuelto en fuego… o como queráis decirlo.
El partido dura 60 minutos, y se trata igual que en el fútbol de marcar más goles que el equipo rival. Equipos de 5 jugadores, y la pelota debe pasar 2 días metida en queroseno para que luego prenda bien.
Esperemos que los porteros puedan llevar algún tipo de guante ignífugo y que está tradición no se extienda mucho más allá del valle de Java, no me imagino a Cristiano golpeando cocos ardiendo.