make love not spam
Utilizar a los niños en publicidad es un recurso que puede salirte muy bien o muy mal. Hoy os traemos uno de los primeros casos.

Cuando empezamos a estudiar publicidad nos avisaron de una cosa, intentar no trabajar mucho ni con animales, y tampoco con niños. La razón lo impresvible de su comportamiento.

Pero esto puede ser un punto a favor, porque convierte la ficción del anuncio se convierte en algo espontáneo. Son frases que no están tan calculadas, y quizá por eso calen más en el espectador.
El mensaje que nos traen estos pequeñoz va dedicado a toda la gente del marketing, aquellos que inundan nuestra bandeja de correo a base de spam que jamás llegamos a leer.
Pues bien:
Sucks marketers, Make love not spam.
Y con eso no hay más que decir.